
“VENID A MÍ TODOS LOS QUE ESTÁN CANSADOS , FATIGADOS Y CARGADOS, QUE LOS ALIVIARÉ”
Es posible que la dureza de la vida le haga sentirse cansado. Si es así, tal vez lleve usted un ritmo de vida demasiado intenso.
Normalmente, el cansancio no proviene de los músculos , sino de la mente. Es ésta la que nos repite monótonamente e incesantemente : ” estás abrumado, estás hundido “.
Deje que este versículo se disuelva en tus pensamientos, como si de una tableta espiritual se tratase. Si usted vuelve su pensamiento a Jesús, Él le dará paz.
Pero ¿cómo lo hará ?…puede hacerlo de mucha maneras.
“Aprended de Mí”, dice el Señor, en otra palabras emplee el método : ” Mi yugo es blando y mi carga ligera “. Es decir hágalo con facilidad. No se agite, no se esfuerce, relájese. No haga más de una cosa a la vez, trabaje con naturalidad, con facilidad, sin esfuerzo.
Confíe en el Señor, no luche solo, comparta o mejor todavía déle toda la carga a EL.
Fuente. tomado del libro “Mensajes inspirados para la vida diaria & Confortando en el dolor” de Norman Vincent Peale.







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